La sociedad de hoy en día es multimedia y ‘multipantalla’. Ya no es un secreto. ¿Quien de nosotros no tiene el móvil pegado al ordenador, o viceversa, ahora mismo leyendo esto? Hemos pasado de ser unos ‘catetos’ en la utilización de las nuevas tecnologías a utilizar varios dispositivos a la vez; Smartphone, ordenador portátil, ordenador local (el de toda la vida), televisiones ‘inteligentes’ y como no los tan a la moda dispositivos ‘wearables’ , es decir, las pulseras, zapatillas y relojes inteligentes.

Hace años estaba de moda el Fotolog, para el que no lo sepa, un blog propio que giraba entorno a una foto que tenías que subir. Después fue el todopoderoso Messenger de Microsoft y sus tan añorados ‘zumbidos’, si lo probaste sabes de lo que hablo. Hoy en día ‘se llevan’ las redes sociales.

Estas viven y se nutren de los contenidos que creamos. Sobre todo de las millones de fotos que cada días se publican. Hace años, con esas fantásticas cámaras de carrete, con las que no sabías qué habías sacado en la foto hasta que las revelabas a la vuelta de tu viaje, sacabas las fotos para tener recuerdos de aquel ‘súper viaje’. Ahora todas las fotos son para ‘chulear’ o decir lo s ‘guays’ que somos a todos nuestros ‘amigos’ o seguidores.

Las fotos de ahora han mejorado en calidad, colores, nitidez y además con un teléfono sacas mejores fotos que con las cámaras que tenías antes. Pero el pedir a alguien que te saque una foto se está extinguiendo. Esa perfecta excusa para romper el hielo que tenías para ir a donde un grupo de mujeres y pedirles que te sacaran una foto se está yendo al garete. Con lo bonito que era pedirle a un desconocido que te sacara una foto, darle cámara y soltar el típico chistecillo de: “ahora es cuando sale corriendo con la cámara” está desapareciendo. Y ya no digamos nada del temporizador, ese amiguito que siempre produce tensión a la hora de sacar la foto. La cuenta atrás de la lucecita de la cámara o el pitido ha producido muchas caídas y torceduras de tobillo al correr para posar en la foto y, por cierto, siempre daba tiempo a colocarse con los demás.

Hemos perdido unas costumbres bonitas de hacer amigos y sobre todo de echar unas risas porque ha llegado el ‘Palo selfie’. Para el que no viva en la tierra, un selfie es una auto-foto, como las que te sacabas hace tiempo y se reían de ti porque parecía que no tenías amigos que te pudieran sacar tal foto o que no supieras poner a nuestro amigo el temporizador.

Ahora es ‘súper mega cool’. Ha sido tanto el impacto que están teniendo estos cachivaches que la red se está llenando de memes ‘imitando’, cómicamente, estos palos. Incluso el presidente de los Estados Unidos de América los ha usado.

Es cierto, que tiene sus ventajas. Ya no hace falta molestar a nadie para que te saque la foto. Ahora ese amigo tuyo, padre, madre o tío que siempre saca las fotos de los viajes podrá verse que también viajaba con vosotros. Da independencia de conseguir recuerdos, todos podrán salir en la foto o en el caso de que viajes solo a sitios inhóspitos o no encuentres a nadie para sacarte la foto es realmente útil. El problema es el uso que normalmente se le da.

Es por eso que muchas instituciones, museos y parques de atracciones han prohibido el uso de estos selfie sticks. Incluso el lugar más feliz del planeta, Disney, ha prohibido esta nueva manera de autofotografiarse.

Durante los últimos meses, al ver el crecimiento de este ‘movimiento selfie’ varios museos han vetado el uso de los ‘palitos’ dentro de sus instalaciones. Museos como El Prado, Guggenheim y el Smithsonian han dicho ‘basta’ ha esta moda debido a que se trata de lugares de ‘concentración y tranquilidad’. La Casa Blanca ahora permite fotos en los ‘tours’ que organiza para visitar la casa del presidente pero no dejan utilizar el dichoso ‘palo selfie’ por motivos de ‘seguridad’.

Port Aventura, el Coliseo de Roma, festivales de música ya se han posicionado en contra de los selfie sticks.

Tampoco se podrán llevar de equipaje de mano en los aviones. Así que tenlo en cuenta a la hora de hacer tu maleta.