Jamaica lo tiene todo

Este pequeño gran país lo tiene todo. Tiene algunas de las mejores playas del mundo y, a la vez, altas montañas con paisajes que cortan la respiración. Tiene ciudades bulliciosas, dinámicas y repletas de los mejores servicios, pero también reservas naturales donde se respira la paz y se siente la presencia de la Madre Tierra. Jamaica tiene hoteles y resorts lujosos en los que sentirse como un rey, y tiene bares y discotecas en los que sentirse como un canalla. Tiene lugares tranquilos para disfrutar del relax y el bienestar, y justo al lado espacios donde descargar adrenalina practicando cualquier deporte o viviendo una aventura. Tiene restaurantes de gran nivel, con platos de alta cocina y chefs formados en Europa, pero también puestos de comida callejera que hablan del espíritu local con elocuencia. Jamaica tiene cascadas, acantilados, flora y fauna únicas, fondos marinos de belleza incomparable, lugares históricos, arte, música… Jamaica lo tiene todo.

Para grandes y pequeños

Jamaica lo tiene todo

Los paisajes que ofrece la isla son increíbles, como también lo es el espectáculo majestuoso que ofrece su fauna y su flora. Y todo ello independientemente de la edad que tenga el viajero. Pero, eso sí, hay que tener presente que, si se viaja con niños a Jamaica, es interesante adaptar el itinerario y las actividades a sus gustos para que no se aburran. A los niños les llamarán mucho la atención las montañas jamaicanas, como las Blue Mountains, o las zonas costeras llenas de acantilados que hay cerca de Negril, pero sobre todo disfrutarán viendo animales. Para ello, una buena opción es visitar Jamaica Swamp Safari Village, cerca de Montego Bay, un recinto en el que viven gran cantidad de animales, desde cocodrilos a monos capuchinos. También en Montego Bay se encuentra la Laguna Luminosa, en la que el agua brilla con luz propia.

 

Las mejores playas de Jamaica

Jamaica lo tiene todo

Una de las grandes ventajas que tiene Jamaica como destino turístico es que, al tratarse de una isla en mitad del Caribe, elijas el hotel que elijas siempre tendrás una playa paradisiaca a muy poca distancia. Si te gusta disfrutar de un buen baño en aguas tranquilas y cálidas, y tumbarte sobre la blanca arena a sentir el sol acariciando tu piel, no lo pienses más: Jamaica es justo lo que estás buscando. Muchas de las playas de Jamaica son privadas, por lo que hay que abonar un pequeño importe para acceder a ellas, pero no resulta caro, y realmente merece la pena. Un buen ejemplo es la playa Long Bay, al este de la isla, un lugar de espectaculares vistas y aguas azules como nunca has visto, o Boston Bay, pocos kilómetros al norte, donde las olas tienen más fuerza y se convierten en reclamo para sur stas. Al sur de la isla, Treasure Beach hará las delicias de quienes aman las playas de arena blanca que parecen in nitas. Si quieres sentirte una estrella de Hollywood no dejes de visitar Blue Lagoon, la laguna azul, en ella se rodó el lm, con el mismo nombre, protagonizado por Brooke Shields. Aguas turquesas procedentes de manantiales naturales a unos 55 metros de profundidad y rodeada de vegetación exuberante hacen de Blue Lagoon una de las maravillas de Jamaica. Además de bañarte y practicar diversas actividades acuáticas puedes tomar un cóctel tropical en la orilla. Una experiencia inolvidable

Diversión bajo el agua

Uno de los numerosos atractivos turísticos de Jamaica es la gran belleza de sus playas. Pero no solo por lo que se ve en la superficie, sino también por la maravillosa experiencia de bucear bajo sus aguas. Tanto en las playas de Ocho Ríos como en las de Negril y Montego Bay, las principales zonas turísticas del país, se pueden encontrar numerosos servicios de alquiler de equipos de buceo y snorkel, y monitores que ayudarán a todos los miembros de la familia, desde los más jóvenes a los más mayores, a iniciarse en este apasionante deporte. Los peces de mil colores y los arrecifes de coral os dejarán con la boca abierta.

La exótica y picante gastronomía local

Jamaica lo tiene todo

El recetario jamaicano es, seguramente, uno de los más eclécticos de todo el mundo, ya que combina los productos y las especias locales con las influencias europeas, americanas y asiáticas, y las técnicas de cocina propias de todas las naciones que, a lo largo de la historia, han pasado por Jamaica. Además, mezcla con descaro y muy buenos resultados carnes, pescados y mariscos con las frutas y verduras que crecen en la isla. Además, la pimienta de Jamaica y los guisos al estilo ‘jerk’ son los pilares en los que se sustenta la gastronomía nacional. Como en todo el Caribe, el ron es la bebida alcohólica por excelencia en Jamaica, aunque también existen algunas cervezas locales de escasa producción, pero de elevada calidad, como la Red Stripe. El licor de café y los zumos de frutas tropicales completan la oferta de bebidas características de la isla. El café de Jamaica es uno de los más preciados del mundo, y tomar una buena taza en suelo jamaicano te dará la oportunidad de comprobar por qué. El más reconocido y apreciado es el de la variedad Blue Mountain, que se cultiva a gran altura, en los cafetales de las montañas del centro de la isla. Su intenso aroma, su cuerpo y su profundo sabor lo hacen siempre excelente, aunque hay que reconocer que tomarlo allí mismo lo eleva a un nivel superior.

La Meca del golf caribeño

Jamaica lo tiene todo
Este deporte goza de gran popularidad en Jamaica, y en los últimos años se ha realizado un gran esfuerzo por parte de las autoridades locales por desarrollar campos de golf e instalaciones para la práctica de este deporte de primer nivel mundial. White Witch Golf Club y Cinnamon Hill Golf Course, en Rose Hall, son los dos campos que tienen mayor fama por su calidad y por la belleza de sus paisajes. Pero no son los únicos, desde luego. Por toda la isla hay repartidos varios campos en los que disfrutar de unos hoyos en un entorno natural apabullante. Entre ellos, destacan por su circuito ameno y por la belleza de su ubicación los de Negril Hills Golf Club, en Negril; Runaway Bay Golf Club, en Runaway Bay; Constant Spring Golf Club, en Kingston, y Ironshore Golf & Country Club, en Montego Bay.