Un día de lluvia en Donostia-San Sebastián

Comienza la temporada del chubasquero y las katiuskas en Donosti, aunque en realidad esta temporada nunca terminó. Nuestra ciudad se caracteriza por sus maravillosas playas, sus vistas, su gastronomía y el calor de sus calles, pero otro de sus aliados -por suerte o por desgracia- es la lluvia.

No importa si el día comienza con un sol resplandeciente, nunca se sabe cómo acabará,
pero ¿por eso debemos dejar de hacer planes? Los más valientes se enfrentan a todo, a la lluvia horizontal y al viento imparable, pero lo que muchos no saben es que hasta con lluvia podemos disfrutar de los encantos de la ciudad.

Si bien la gastronomía vasca es uno de los ‘puntazos’ de San Sebastián, ir de pintxos por la Parte Vieja lo es aún más. ¿Qué mejor para un día lluvioso que darle un regalo a nuestro paladar? La Espiga, A Fuego Negro, San Marcial, Ganbara, Rojo Y Negro o Iturrioz son algunos de los bares que ofrecen estos pequeños tesoros culinarios. No obstante, no importa si llueve o hace sol, ¡no puedes irte de San Sebastián sin hacer una parada en alguno de ellos!

Otro de los must en los días de lluvia es disfrutar del espectáculo de las olas. El paseo por el Kursaal para ver las olas y fotografiarlas es todo un clásico para los donostiarras. Otra alternativa es subir al monte Urgull y contemplar, desde las alturas, cómo rompen contra el paseo nuevo. No importa cuántas veces veas las olas romper, ¡no te cansaras!


Una de las actividades que protegerá de la lluvia a niños y
adultos es la visita al Aquarium
. Hoy en día el Aquarium donostiarra es uno de los más grandes de Europa, con un tanque
de 1.800.000 litros de agua en el que te encontraras cara a cara con los tiburones. Una maravilla tanto para niños como adultos, que podrán contemplar más de 500 especies de peces y, si son valientes, ¡podrán tocarlos!

Y si con los peces no es suficiente, el Parque Tecnológico de Miramón terminará de cautivar a los más pequeños. El Museo de la Ciencia terminará de conquistar a todos sus visitantes con su Planetarium.

Hay quienes se toman los días de lluvia como días de descanso, donde relajarse y mimarse y Donosti ofrece el lugar perfecto para ello: La Perla. Un balneario ideal para los días de lluvia con unas vistas impresionantes de la bahía, en el que puedes disfrutar de un circuito de talasoterapia mientras contemplas la maravillosa ciudad.

Pero no todo son paseos y masajes, para los amantes de las compras, recordar que Donostia es una ciudad cosmopolita y que, entre sus calles, se esconden muchas tiendas donde comprar todo lo que queramos. Sin duda es una buena opción para los días de lluvia.

Aunque San Sebastián sea una ciudad pequeña, siempre se encuentra algo que hacer, visitar o conocer y la lluvia no es impedimento. Eso sí, si vas a visitar la ciudad, ¡no olvides el paraguas! 🌂